A lo largo de las clases precedentes hemos visto en clase hemos visto lo siguiente:

 

  1. La discusión sobre la naturaleza humana y divina de Jesús.
  2. A partir de los relatos de la infancia de Jesús, que éste es el mesías anunciado por los profetas del Antiguo Testamento, el nuevo Rey David que se nos presenta bajo los datos simbólicos de ser hijo (putativo) de José, que es descendiente de David; que nace en Belén, la ciudad de David; los magos siguen la estrella, símbolo de David.
  3. Que el mesianismo de Jesús no es nacionalista, ni vengativo, ni violento. Se destaca en él la impartición de justicia a los pobres y humildes.
  4. Que este hecho queda confirmado en las tentaciones en el desierto y que éstas, además suponen la destrucción de la imagen religiosa de Dios.
  5. Que la invitación de Jesús a “ser perfectos como lo es Dios” es la invitación a ser plenamente humanos, y que esto consiste en ser como Jesús, porque el que ve a Jesús ve a Dios tal y como es.

 

Ahora vamos a ver la humanidad de Jesús. Comenzaremos por una investigación de uno de sus rasgos más característicos: la preferencia por los pobres. Para ello vais a leer varios textos y elaboraréis unas conclusiones a partir de ellos siguiendo el siguiente guión:

 

  1. ¿Qué dice Jesús sobre la pobreza y la riqueza? ¿Por qué la acumulación de riqueza es mala?
  2. ¿Por qué crees que Jesús manifiesta preferencia por los más pobres?
  3. Comparando los textos de las bienaventuranzas de Mateo y Lucas, ¿qué diferencias encuentras entre ellos? ¿Qué crees que significa la expresión “bienaventurados los pobres de espíritu?

Textos:

Parábola de la herencia. http://es.catholic.net/cristologiatodoacercadejesus/552/1326/articulo.php?id=3801

Zaqueo: http://www.biblia.catholic.net/home.php?tipo=subversiculo&id_cap=4&id_ver=61&id_sub=1273

El rico y Lázaro: http://www.es.catholic.net/aprendeaorar/103/185/articulo.php?id=5395

Bienaventuranzas según San Mateo: http://ec.aciprensa.com/b/bienaventuranzas.htm

Bienaventuranzas según San Lucas: http://www.iglesiaendaimiel.com/Pepe/a11.htm

Mateo 6, 19-23:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No atesoréis tesoros en la tierra, donde la polilla y la carcoma los roen, donde los ladrones abren boquetes y los roban. Atesorad tesoros en le cielo, donde no hay polilla ni carcoma que se los coman, ni ladrones que abran boquetes y roben. Porque dónde está tu tesoro, allí está tu corazón.

La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, tu cuerpo entero tendrá luz; si tu ojo está enfermo, tu cuerpo entero estará a oscuras. Y si la única luz que tienes está oscura, ¡cuánta será la oscuridad!"